English

The Liberal Post

Portada Política Sucesos Economía Ciencia Tecnología Sociedad Cultura Historia Viajes

El debate sobre los juicios paralelos en redes sociales se ha reabierto en Argentina

El caso de un joven de 18 años que se suicidó en Argentina tras ser acusado y escrachado en las redes de abuso sexual aunque se conociera que la denuncia era falsa, suma un nuevo y polémico capítulo.

Los mismos usuarios de las redes sociales que presionaron al joven llamado Agustín Muñoz hasta que no desease vivir más tras ser denunciado falsamente por abuso sexual ahora intentan justificar los sucedido. En concreto, la usuaria @SofaVera19, ha reabierto el debate sobre los juicios paralelos en las redes sociales y la falta de presunción de inocencia al considerar que este caso es un "mal menor" ya que "el fin justifica los medios".

“Si para atrapar a más violadores tenemos que cargarnos a unos cuantos 'inocentes' (importando un bledo las consecuencias para el pibe) pues lo hacemos y listo. Es un precio que se debe pagar”, fue el primero de sus tuits.

Y añadió: "Es que es así, el fin justifica los medios. Si para capturar a miles de violadores tenemos que escrachar a unos cuantos pibes “inocentes” (aún si se suicidaran) pues es un precio a pagar. Se sacrifica una vida para salvar muchas, muchas, las cuales, son más valiosas".

Más tarde, tras ser muy criticada por otro usuarios de la red social, la joven borró los mensajes.

Lo que sucedió con el joven

El adolescente fue acusado de abuso sexual por su mejor amiga, quien luego pidió disculpas públicas y reconoció que era mentira, algo que no impidió que el joven acabara suicidándose tras ser acosado por multitud de mujeres enfurecidas.

Todo comenzó a principios de diciembre, cuando el joven Agustín Muñoz, participó de una marcha de mujeres que, bajo la consigna “Nunca más solas, nunca más calladas”, reunió a decenas de jóvenes en el centro cívico para recordar a las mujeres que fallecieron asesinadas y pedir el fin de los abusos.

En esa marcha se leyó una lista de presuntos abusadores. Fue en ese momento fue que su amiga A. lo denunció por abuso sexual, dejándolo en evidencia frente a los presentes y más tarde en una publicación que se viralizó en redes sociales.

“En el medio de esa marcha gritan su nombre y él quedó estupefacto. Lo primero que atinó fue a correr a casa, llegó ese día desesperado y me contó lo que le había pasado”, contó Silvina Castañeda, madre de Agustín, en declaraciones a un medio local.

“Cuando vamos a buscar la publicación ya se había viralizado. Tomé contacto con esta chica y recapacitó. Teníamos un afecto muy grande con ella y pidió disculpas rápidamente para tratar de frenar todo”. En esos mensajes la amiga de su hijo le pedía disculpas y le preguntaba cómo podían arreglarlo.

En su redes, Silvina publicó los chats con la joven y las capturas del pedido público de disculpas de A. “Hoy una chica escrachó a mi hijo en Instagram por enojo y ahora no sabe como parar la bola”, escribió. “Jugar con esto es terrible, es una burla hacia todas las víctimas de violación, abuso y vejaciones”. Y agregó: “¡Y a vos A. que tanto te cuidamos en casa no entiendo como le pagaste a mi hijo su amistad! Pedir perdón no alcanza”.

“Teníamos un afecto muy grande con ella y creo que también fue la razón por la que ella pidió disculpas rápidamente para tratar de frenar todo”, dijo Silvina que también contó que Agustín perdonó a A. “porque se querían muchísimo”. Sin embargo, la denuncia no dejaba de viralizarse y su hijo estaba deprimido: “Estuvo muy mal, en cama, no quería comer”.

El domingo 23 de diciembre, en la misma publicación donde posteó los mensajes de la joven y las disculpas, Silvina dio finalmente la noticia del suicidio de su hijo. “Mi hijo murió ayer con su corazón destrozado”, escribió.

Si te ha gustado este artículo compártelo con tus amigos en las redes sociales: