América Ecuador

¿Qué ocurrió con los periodistas ecuatorianos secuestrados en Colombia?

8 de noviembre de 2018
María Amador

Escrito por:

¿Qué ocurrió con los periodistas ecuatorianos secuestrados en Colombia?

Durante seis meses, periodistas de Ecuador y Colombia han seguido las pistas de sus compañeros secuestrados, quienes finalmente han sido encontrados asesinados por una milicia colombiana. Las evidencias halladas por esta veintena de profesinales arrojan interrogantes sobre la actuación de los dos estados implicados durante las negociaciones de rescate de los periodistas ecuatorianos.

En marzo de este año con la intención de realizar una investigación sobre el narcotráfico, el periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra del diario ecuatoriano ‘El Comercio’ marcharon hacia Esmeraldas, una provincia en la frontera norte con Colombia. Ninguno de los tres hombres volvió jamás.

Tres meses después de su desaparición, en medio de la selva colombiana, los tres hombres eran hallados muertos con una bala en la nuca. Un crimen perpetrado al parecer por miembros del grupo armado colombiano Frente Oliver Sinisterra, una escisión de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

Como acto de honra a la memoria de los periodistas asesinados y para esclarecer lo ocurrido, este grupo de periodistas han realizado un registro titulado ‘Frontera cautiva: tras los rastros de los periodistas ejecutados’ apoyados por la ONG Forbidden Stories.

En la investigación muestran como tanto el gobierno de Ecuador como el de Colombia quisieron esconder detalles de las negociaciones con el grupo autor del secuestro.

 

Las exigencias del grupo rebelde

Una semana después del secuestro se publicó un vídeo en que los tres periodistas aparecían encadenados y en el que Javier Ortega afirmaba “Presidente Lenín Moreno, en sus manos están nuestras vidas”.

El grupo rebelde exigía la liberación de tres miembros detenidos en Ecuador y la retirada de un acuerdo entre ambos países para poner punto y final al narcotráfico.

Inclusive el diario ‘El tiempo de Bogotá’ llegó a anunciar la liberación de los periodistas ecuatorianos secuestrados según “fuentes oficiales”. De hecho, un fiscal ecuatoriano esperaba para llevarles al aeropuerto de Esmeraldas para tomar un avión rumbo a Quito y Lenín Moreno, presidente de Ecuador, habría tenido una conferencia de prensa preparada para anunciar la liberación de los tres hombres.

Pero la verdad, es que al final los hombres fueron asesinados y hasta hoy no se sabe el porqué.

 

Las FARC se distancian del asesinato

Tanto el secuestro como el asesinato de los tres periodistas ecuatorianos se le atribuye a Walther Patricio Arizala Vernaz, un excombatiente de las FARC conocido como Luis Alfredo Pai Jiménez en Colombia y que en ambos países responde al alias de ‘Guacho’.

El mismo concedió una entrevista al canal RCN asegurando haber sido comandante de las FARC y no estar de acuerdo con el proceso de paz entre el Gobierno colombiano y el grupo armado “Somos guerrilleros activos”. Según el ‘Guacho’, comanda unas 250 unidades y declara no tener relación alguna con las mafias de la droga.

Entre los crímenes de los que se acusa al ‘Guacho’ en ambos países se incluyen no solo el narcotráfico en la región de Nariño al sur de Colombia, sino también asesinatos y secuestros, ataques con bomba a la sociedad ecuatoriana, y las autoridades colombianas también le buscan por una matanza de campesinos en Tumaco.

La Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, la organización FARC que abandonó oficialmente la lucha armada en 2016 y pasó a ser un partido político, condenó rotundamente el asesinato de los periodistas de Ecuador, tanto su senador Pablo Catacumbo como el presidente del partido, Rodrigo Londoño, quien escribió en la red social Twitter “Mis más sinceras condolencias con los familiares de los periodistas ecuatorianos tras la irreparable pérdida. Lo sucedido evidencia la necesidad de seguir trabajando por la paz”.

 

Una frontera pobre pero altamente militarizada

Mientras ambos gobiernos ocupan militarmente la zona, los campesinos que viven en el área sur de Colombia se dedican en su mayoría al cultivo de la coca e incluso financian la educación con el usufructo de la venta de la misma.

El gobierno de Colombia estaría dejando de lado este territorio de su país y a sus habitantes, incumpliendo así otro punto del acuerdo de paz, concretamente el punto cuarto, en el que se recoge el fomento de cultivos alternativos a la coca y la protección de los agricultores frente a los grupos ilegales armados.

Constante explica que la zona se ha caracterizado siempre por el alto desempleo y pobreza, siendo controlado por las mafias de la droga, conteniendo 19.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca y toneladas de cocaína producida mensualmente con destino México y Estados Unidos.

“Siempre ha sido una zona caliente por el tema de la droga, antes controlada por la guerrilla de las FARC, que se cree que podría haber tenido acuerdos con el gobierno de Ecuador, aunque todo ello está siendo investigado aún”, afirma la periodista.

“Ahora lo que tenemos es una disputa de varias bandas criminales que son disidentes de las FARC y que pugnan entre ellos para controlar esa mina que supone el control de los campos de coca, así como las rutas de distribución”.

Hasta el momento los periodistas no se sentían amenazados en la frontera pero ante lo ocurrido con sus compañeros, los periodistas ecuatorianos, han dado la voz de alarma “A ambos lados de la frontera operan dos disidencias de las FARC: el Frente Oliver Sinisterra y las Guerrillas Unidas del Pacífico, así como el Ejército de Liberación Nacional, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia y bandas delincuenciales como Gaula NP y Las Lágrimas”.

 

Colombia no evita que las disidencias de las FARC formen bandas armadas en la frontera

“El acuerdo de paz no se está cumpliendo”, explica Soraya Constante, “En uno de sus apartados, el tercero, se recoge que el estado colombiano se compromete a controlar que las disidencias de las FARC, que serían unos 1200 hombres, no formarán parte de bandas armadas en la frontera y el estado colombiano no lo está cumpliendo”.

Los habitantes de la región siguen esperando la llegada de un gobierno que responda y condiciones dignas para vivir.

Los familiares de los periodistas ecuatorianos asesinados, asimismo esperan un esclarecimiento y explicaciones oficiales, así como la captura y la condena de los responsables directos.

La sociedad ecuatoriana se mostraba afectada ante el suceso y realizaba manifestaciones en Quito coreando al unisono “Nos faltan tres”, eslogan de la campaña social a favor de la liberación de los tres periodistas en Ecuador.

¿Qué ocurrió con los periodistas ecuatorianos secuestrados en Colombia?