Estados Unidos cancela su programa de ayuda para palestinos

El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha decidido cancelar todos los fondos que hasta la fecha concedía a la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) según sus siglas en inglés. Esta medida impactará duramente a millones de palestinos, que viven en una auténtica ratonera ya que se ha reportado que Gaza podría ser inhabitable en menos de dos años.

La portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, ha sido el encargado de dar a conocer la decisión tomada por Trump, una medida que ya era esperada por la comunidad internacional. “Estados Unidos ya no dedicará más fondos para esta operación irremediablemente defectuosa” afirmó la funcionaria.

Nauert detalló que que el Gobierno “ha examinado detenidamente el tema y ha determinado que Estados Unidos no hará contribuciones al UNRWA”, a lo que añadió que estaban “profundamente preocupados” por el impacto que la media tendrá sobre los ciudadanos “palestinos inocentes, especialmente los estudiantes”.

Hasta la fecha, Estados Unidos era el país que más fondos aportaba a la UNRWA, cuya fuente de financiación es prácticamente exclusiva de donaciones voluntarias de Estados que son miembros activos de la Organización de Naciones Unidas.

El Gobierno de Donald Trump llevaba meses criticando el sistema de financiación de la UNRWA por considerar que su país asumía un “peso desproporcionado” al no haber reformas o “cambios suficientes” decidió cancelar su aporte, debido al “fracaso de la agencia, sus miembros y donantes para reformarla”, detalló Nauert.

En lo que llevamos de año, Estados Unidos ya había hecho varios recortes a sus aportes a la UNRWA. En 2018 solo entregó unos 65 millones de dólares, una cifra muy inferior a los cerca de 360 millones que tenía previsto para el presente ejercicio, lo que supondrá graves problemas en términos económicos para mantener sus servicios.

La relación entre el presidente Donald Trump y las autoridades palestinas se han ido deteriorando desde que el mandatario estadounidense reconoció a Jerusalén como capital de Israel, una ciudad que es reclamada por Palestina como ciudad sagrada en términos religiosos y sede administrativa para la conformación del futuro Estado Palestino.

Compartir